Antes de tener la mejor de las aventuras en la maternidad, voy a hablarte de algunos de los puntos que tienes que tener en cuenta para conseguir tus objetivos personales, despertar del piloto automático y pasar a la acción:
– Pensamiento crítico. Has de evaluar sin juzgar a nadie y menos a ti. Descubrirás cuál o cuáles son los problemas que están impidiendo que tu vida sea maravillosa.
– Escucha activa. Habla con el resto de la familia y pregúntales dónde está el problema para que el equipo no avance y por qué surgen esos roces.
– Capacidad de organización. Analizar, delegar, revisar tu agenda y descubrir tiempos perdidos para ser más eficiente.
– La presencia en la pareja y los niños crea magia.
– Inteligencia emocional. La base de todo es la emoción, es nuestra gran mensajera. Las emociones te dan pistas de lo que has de hacer, solo tienes que sentir, aceptar,… abrazar esa emoción aunque no te guste. Es el modo de hacer que fluya y pueda marcharse. Aprendiendo a gestionarme podré gestionar mejor a mis hijos.
– Adaptabilidad y flexibilidad a los cambios. Las cosas están en continuo cambio a medida que crecen los niños. Cuando consigues aprender a manejar una situación, el escenario ya ha vuelto a cambiar. Cuando tienes facilidad de adaptación todo fluye más rápido. En la vida o creces o te estancas. El cuerpo humano es un 60% agua y, cuando se estanca, “el agua se pudre y huele mal”.
– Comunicación para enviar el mensaje adecuado a los miembros de mi familia y ser el líder que mi hogar necesita.
Con la práctica de estas habilidades conseguirás tener éxito en tu hogar.
La diferencia entre uno que sabe y uno que no sabe son horas de práctica.
Cuéntame…
¿La llevas a la práctica? ¿Incluirías alguna más?
Me encantaría leerte
